Seguro Médico Privado con Psicología

Trastornos como el estrés o la depresión son cada vez más comunes en la actualidad. Y es que el ritmo de vida está cambiando y las costumbres a nivel familiar también. Cada vez se pasa menos tiempo en casa porque el ritmo de trabajo nos obliga a estar fuera muchas horas. Es por esto que contar con un seguro médico privado con psicología es hoy día bastante recomendable.

Mens sana in corpore sano” proviene de las Satiras de Juvenal, que significa mente sana en cuerpo sano. Por lo que un buen seguro médico debe proporcionar una buena salud mental. Según el seguro te ofrecen un número limitado de sesiones en determinados servicios de psicólogo generalmente suelen ser 20 sesiones en caso de trastornos de la alimentación. Y en otros seguros aplican un copago en asistencia psicológica.

Contar con la ayuda de psicólogos que nos ayuden a descargar tensiones del día a día es muy saludable pero también supone un desembolso económico que dados los tiempos que corren no todo el mundo se puede permitir, y es por eso que cada vez más usuarios, cuando se deciden a contratar un seguro de salud se deciden por un seguro médico con psicología.

Porque con el seguro de asistencia sanitaria privado con psicología el asegurado obtendrá los servicios comunes o típicos de un seguro de salud con un amplio cuadro médico como son las consultas, los métodos de diagnosis y la hospitalización necesaria y además recibiría la cobertura del psicólogo en caso de que lo necesitara.

¿Es lo mismo psicología y psiquiatría?

La psicología y la psiquiatría son dos especialidades diferentes ya que atienden a problemas diferentes. La psiquiatría se encarga de trastornos más problemáticos. Estos problemas se tratan en sesiones de psicoterapia. El psiquiatra será quien determinará si requieres dicha sesión de psicoterapia.

El seguro médico entre todas sus garantías de asistencia primaria, medicina general, especialistas, también incluye cobertura de psiquiatría y un máximo de días de ingreso para pacientes crónicos en caso de sufrir un brote, este máximo de días de ingreso suele ser 50 días.